A continuación, compartimos la carta notarial enviada por nuestro vocero y abogado, Dr. Percy García Cavero, al Sr. Gustavo Mohme Seminario, director del diario La República, respecto al editorial titulado «La justicia pendiente en Catacaos», publicado el 25 de mayo de 2026.
En dicha comunicación, la Asociación Civil San Juan Bautista solicita la publicación de una rectificación y réplica, al considerar que el editorial contiene afirmaciones inexactas respecto a la institución, su relación con el Sodalicio de Vida Cristiana, la adquisición de terrenos en Catacaos y otros hechos mencionados en la referida publicación.
Puede acceder a la carta aquí:
Pedido de rectificación a La República – 26 de mayo de 2026
Lima, 26 de mayo de 2026
CARTA NOTARIAL
Sr. Gustavo Mohme Seminario
Director del Diario La República
Jr. Camaná 320, Cercado de Lima, Lima – Perú
Asunto: Requerimiento formal de rectificación, réplica y cese de imputaciones inexactas contenidas en el editorial «La justicia pendiente en Catacaos».
De nuestra consideración:
Me dirijo a ustedes en mi calidad de Vocero y Abogado de la Asociación Civil San Juan Bautista (ACSJB), en relación con el editorial titulado «La justicia pendiente en Catacaos», publicado el 25 de mayo de 2026 en la sección Opinión de La República, por contener afirmaciones inexactas, agraviantes y lesivas para el honor, la reputación y la imagen institucional de nuestra representada.
El referido editorial no se limita a expresar una opinión sobre un asunto de interés público, sino que presenta como hechos ciertos, consolidados y moralmente resueltos una serie de imputaciones graves, sin incorporar la posición institucional de la ACSJB, sin contrastar los antecedentes jurídicos y registrales del caso, y sin respetar estándares mínimos de diligencia cuando se atribuyen hechos de especial gravedad.
Si bien el editorial no menciona expresamente a la Asociación Civil San Juan Bautista, las afirmaciones contenidas en el mismo hacen referencia directa e inequívoca a los hechos vinculados a su actuación en Catacaos, por lo que resultan plenamente identificables para cualquier lector informado.
En particular, el editorial afirma que existirían «comuneros despojados de sus tierras ancestrales por empresas vinculadas al Sodalicio de Vida Cristiana», sostiene que la Iglesia «eligió estar del lado correcto», da por establecido que «Guadalupe Zapata Sosa y Cristino Melchor Flores […] están muertos» y que «los asesinaron mientras los defendían», y concluye que corresponde que el Estado «restituya finalmente lo que fue arrebatado».
Tales expresiones no son neutras ni meramente valorativas: imputan como ciertos un despojo, una vinculación institucional y hechos de violencia mortal, colocando a la ACSJB en una posición de responsabilidad pública que rechazamos de manera categórica.
1. Sobre la falsa presentación de la ACSJB como entidad vinculada o perteneciente al Sodalicio
La ACSJB es una persona jurídica civil autónoma, sin fines de lucro, independiente del Sodalicio de Vida Cristiana, con patrimonio, gobierno y estructura propios. Nuestra institución ha mantenido una relación de cooperación inspirada en afinidades de identidad cristiana, pero sin vínculo jurídico, patrimonial ni de subordinación con dicha organización. La propia ACSJB ya lo ha precisado públicamente, incluso al informar que la supresión del Sodalicio no afecta la continuidad ni naturaleza del proyecto institucional de la ACSJB, precisamente por no existir vínculo jurídico entre ambas entidades.
En consecuencia, atribuir a la ACSJB responsabilidades bajo la fórmula «empresas vinculadas al Sodalicio» constituye una afirmación jurídicamente impropia, equívoca y lesiva, pues induce al lector a concluir que la ACSJB pertenece, depende o responde por hechos del Sodalicio, lo cual es falso.
2. Sobre la falsa presentación de un supuesto despojo de tierras como hecho acreditado
La ACSJB ha sostenido públicamente desde abril de 2024 que nunca ha usurpado tierras a la comunidad campesina de Catacaos y que la adquisición de los predios cuestionados se realizó en el año 2012 a personas que figuraban como propietarios inscritos en los Registros Públicos, dentro del marco del sistema legal de propiedad vigente.
Asimismo, la explicación institucional difundida por la ACSJB ha sido clara en cuanto al tracto del predio: este tuvo como antecedente a la comunidad campesina, luego pasó por transferencias previas a comuneros y posteriormente a terceros, de modo que la ACSJB no compró a la comunidad campesina, sino a quienes aparecían como legítimos titulares inscritos al momento de la adquisición. La eventual controversia sobre la validez de transferencias previas es anterior a la intervención de la ACSJB y no puede ser imputada a esta institución como si hubiese «arrebatado» tierras.
Pese a ello, el editorial presenta como verdad definida que hubo tierras «arrebatadas» y que el Estado debe «restituir» lo supuestamente despojado. Esa afirmación omite los antecedentes registrales y sustituye el debate legal por una narrativa de condena pública.
3. Sobre la gravísima imputación relativa a fallecimientos
El editorial va aún más lejos al afirmar que Guadalupe Zapata Sosa y Cristino Melchor Flores «fueron asesinados mientras defendían» esos territorios, formulación que proyecta una relación causal y moral entre el conflicto de tierras y dichas muertes, afectando gravemente la reputación de la ACSJB.
La ACSJB ha respondido previamente y de manera diferenciada a estas imputaciones. En respuesta pública al video del Sr. Marcelino Ynga, la institución explicó que:
- El caso de Guadalupe Zapata Sosa corresponde, según su posición institucional, a un fallecimiento ocurrido en 2011 en el contexto de un enfrentamiento durante un desalojo en el asentamiento humano Miguel Grau, sin intervención de la ACSJB.
- El caso de Luis Pasache ocurrió en 2017 durante un enfrentamiento con intervención policial en un contexto de invasión del predio de Santa Regina; además, el Sr. Pasache era trabajador de Santa Regina y no comunero.
- Respecto de Cristino Melchor, los propios reportes periodísticos han señalado que se desempeñaba como comerciante y que su muerte estuvo relacionada con problemas extorsivos vinculados a dicha actividad. Según la carta, no existe vinculación acreditada con la ACSJB.
Se trata, por tanto, de hechos distintos, en momentos distintos y bajo contextos distintos, que el editorial agrupa de manera impropia y presenta bajo una lógica de persecución y violencia asociable a nuestra representada, sin sustento judicial ni probatorio que habilite tal construcción.
4. Sobre la falta de contraste y la afectación al honor institucional
La publicación de un editorial no exime al medio de su deber de diligencia cuando atribuye hechos gravemente lesivos a una persona jurídica determinada, incluso cuando dicha atribución se realiza de manera indirecta pero claramente identificable en función del contexto.
En este caso, La República no solo ha omitido contrastar con la posición institucional ya difundida por la ACSJB, sino que ha adoptado como premisa indiscutida una narrativa de «despojo», «asesinatos» y «restitución», presentándola como si su veracidad estuviera ya fuera de toda controversia.
5. Requerimiento
Por lo expuesto, requerimos formalmente a La República lo siguiente:
- La publicación íntegra de la presente carta de réplica, con visibilidad equivalente y en un espacio razonablemente similar al empleado para la difusión del editorial cuestionado.
- La rectificación expresa de las afirmaciones que presentan como hechos acreditados:
- Que la ACSJB sería una entidad vinculada en términos institucionales o de dependencia al Sodalicio de Vida Cristiana.
- Que la ACSJB habría despojado tierras a comuneros de Catacaos.
- Que existiría vinculación acreditada entre la ACSJB y las muertes mencionadas en el editorial.
- El cese inmediato de toda publicación futura que reproduzca dichas imputaciones como hechos consolidados sin incorporar la posición institucional y los antecedentes jurídicos y registrales pertinentes.
Sin otro particular,
Atentamente,
Percy García Cavero
Vocero y Abogado de la Asociación Civil San Juan Bautista