Con alegría y esperanza, saludamos a Su Santidad León XIV, elegido el 8 de mayo como el 267° Sucesor de San Pedro. Damos gracias por su sí generoso al servicio de toda la Iglesia y recordamos con cariño su misión pastoral en el Perú, tierra que marcó su camino como pastor y servidor de los más necesitados.
Desde la Asociación Civil San Juan Bautista, queremos compartir con nuestra comunidad el gozo de este nuevo tiempo para la Iglesia Católica. Mons. Robert Prevost, ahora Papa León XIV, ha sido llamado a guiar al Pueblo de Dios con el corazón de un pastor que conoce de cerca las realidades de América Latina, y muy especialmente del Perú.
Una vida marcada por la misión
Hace ya cuatro décadas, el entonces joven misionero agustino llegó a Chulucanas, Piura, al norte del país. Allí vivió por primera vez el encuentro con nuestras comunidades, su fe viva y su esperanza sencilla. Más tarde, serviría en Trujillo y luego, como obispo, en Chiclayo y el Callao.
Sus propias palabras, pronunciadas desde el balcón de San Pedro tras su elección, dan testimonio de ese vínculo profundo: “Un saludo a todos aquellos… en modo particular a mi querida diócesis de Chiclayo, en el Perú”. Ese gesto sencillo y fraterno nos llena de gratitud a todos los peruanos.
Una obra de caridad que también nos tocó de cerca
Como Asociación, recordamos con particular gratitud su paso por la Diócesis del Callao en 2020, cuando fue nombrado Administrador Apostólico en uno de los momentos más duros de la pandemia. En medio del dolor y la incertidumbre, nos unimos a su labor solidaria para acompañar, con dignidad y respeto, a quienes partieron sin recursos para una sepultura.
Gracias a su impulso pastoral, colaboramos con la entrega gratuita de espacios en nuestro camposanto Parque del Recuerdo del Callao para los chalacos en situación de indigencia o con escasos recursos económicos.
Un llamado a la esperanza
La elección del Papa León XIV es una ocasión de alegría para toda la Iglesia, pero muy especialmente para el pueblo peruano, que ha dejado una huella en su corazón. Desde ya rezamos por el nuevo Papa, para que el Espíritu Santo lo fortalezca en su nueva misión. Que su experiencia en nuestro país lo acompañe siempre como un signo del amor de Dios por los pueblos de América Latina.